AVENTURA INESPERADA

El pasado Octubre un cliente, a día de hoy un gran amigo, nos pidió que le indicásemos donde podía ir a pasar el día en moto, le aconsejamos que la Alpujarra es un sitio ideal, ya que la moto es la compañera perfecta para esa zona, buena carretera, no se puede ir a más de 80Km debido a las curvas y en la moto se lo pasa uno genial, ademas, a los que nos gusta la moto sabemos que la recompensa siempre es el camino, no donde vayamos, pues bien en la Alpujarra el llegar a los pueblecitos mejora aun si cabe tal recompensa.
Tal es así, que este viajero de la vida, en tan solo un día vio que se tenia que quedar a ver bien esa zona, y sin equipaje (recordad que solo iba a pasar el día como mucho dos) paso la primera noche en Lanjarón, al día siguiente emocionado volvió con su compañera de viaje a seguir caracoleando por esas carreteras y visitando todos y cada uno de los pueblos de la zona.
Al terminar la jornada vio que no podía volver aun, la paz que encontró, el sosiego y las gentes del lugar merecían seguir el viaje, así que se compro unas mudas nuevas y tiro las viejas, y… prosiguió…..prosiguió…..paso a la Alpujarra de Almería, y siguió maravillado…ese viaje no podía terminar, esos atardeceres en la montaña, parar donde te apetece, disfrutar de cada momento, conversar con las maravillosas gentes sencillas y tan amables que no parecían de este mundo.
Os hablo de una persona que ha viajado por medio mundo, excepto a Polonia, la razón de porque no ha viajado a Polonia, es otra maravillosa historia de su vida, como os digo ha viajado por medio mundo, ha tenido acceso a círculos muy exclusivos, pero este viaje le estaba cambiando y apasionando, sin lujos, sin grandes maletas, pero sorprendiéndolo día a día, cuando llego a Almería vio el mar después de casi un mes de ver montaña, volvió a ver el mar y disfruto como si hubiese sido la primera vez que lo ve, sus ojos empezaban a ver de otra manera.
Ya no podía parar, visito todo el litoral Almeriense, el de Granada, el de Málaga, el de Cádiz, ahí abandono por una semana a su infatigable compañera de viaje, y cruzo a Ceuta y a Tanger, a la vuelta el reencuentro con su moto fue fantástico, era Febrero y se fueron a los carnavales de Cádiz, de ahí se fue a Sevilla y a Huelva, el viaje tenia que terminar, total se fue para pasar el día y habían pasado mas de 5 meses, le enamoro Andalucía y sus gentes, la forma de vivir y de sentir, se enamoro hasta de su moto, pero nada es para siempre así que la vuelta fue difícil, pero habrá otros viajes inesperados y maravillosos en su vida, el próximo esta a la vuelta de la esquina. Felicidades.